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miércoles, 15 de junio de 2011

De Francisco Delgado a Pablo Pérez: ¿anticolonialismo o traición a la patria?



Luis Prieto

Tal vez sea muy poco conocido el nombre que asomamos en el título pero Francisco Delgado, para mayor comprensión, fue el gobernador del Zulia en el siglo XIX. Su acto más conocido, para mayores señas, fue el de recomendar al Ayuntamiento de Maracaibo, el 28 de enero de 1821, que "el pueblo se declare libre e independiente del Gobierno español, constituyéndose en República Democrática y se incorporara a la Gran Colombia”.

Esta remembranza viene a colación por la falla presentada con los transformadores de la planta de transmisión El Tablazo, del pasado viernes. Estamos totalmente de acuerdo en que ha sido una falla del Gobierno y el Ministerio de Energía Eléctrica, dirigido por Alí Rodríguez Araque, por no haber atacado las posibles deficiencias que presentaba el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), sobre todo por no hacer el mantenimiento y sustitución de equipos a tiempo. No obstante, también hay que considerar que el Zulia -según datos del Ministerio- consume 2.500 megavatios por día, mientras que Caracas llega a 1.107 Megavatios. Situación difícil para los que están acostumbrados a un nivel de consumo en un estado tan caliente.

Nos queda interpretar los hechos y las palabras, pues nos asalta la duda si en efecto fue un hecho “fortuito" o más bien planificado, sobre todo cuando se difundieron señalamientos de los sectores más reaccionarios de los medios y partidos políticos de derecha, de mercenarios de la comunicación e incluso de encumbrados doctores -médicos- de la derecha zuliana, (por desgracia para esta República). Lo que sorprende sobremanera es que el viernes se suspende el servicio eléctrico, y el sabado11 de junio el gobernador del Zulia, Pablo Pérez, declara para el pasquín de la derecha reaccionaria de Mérida, llamado Frontera, que "el problema eléctrico que vive el país se debe a la politización del sistema.... el problema sólo se solucionará en el momento en que expertos -en vez de políticos- tomen el control del sistema eléctrico... cuando los zulianos manejaban el suministro del servicio eléctrico estas cosas no sucedían, hasta que el centralismo, a través de Corpoelec, asumió la administración de la electricidad", manifestó Pablo Pérez, como se reseñaba en la página A4.

Es decir solo su administración está en capacidad de administrar eficientemente el servicio, cuando en realidad han demostrado que en los estados donde gobierno los índices de violencia y de criminalidad han aumentado, como es el caso del Zulia, que dicho sea de paso fue frenado por la implementación del Dibise. Esta gente promueve, en todo caso, las huelgas de hambre y sangre de los estudiantes sifrinos y enfermeros; las confrontaciones de los fascistas en las empresas de Guayana; las fracasadas huelgas de los profesores universitarios y las amenazas de huelga médica. Conflicto, muerte y odio. No hay, no existe una propuesta de la derecha. ¿Cuál es la opción de Pablo Pérez ante el tema de la electricidad, más allá del manido discurso del centralismo?

La campaña contra el Sistema Eléctrico, aunque nos llamen paranoicos, está relacionada con un plan para desprestigiar la gestión de gobierno. No son fortuitas las declaraciones de la senadora estadounidense Iliana Ros, de Roger Noriega y compañía en contra de Venezuela; ni las posibles demandas contra la estatal petrolera PDVSA (derrotadas por el pueblo y los trabajadores de la industria); todo apunta sin excepción al derrocamiento del presidente Chávez. Existe toda una campaña de desprestigio a nivel nacional e internacional, tan igual o similar a la utilizada contra Saddam Hussein, Gadafi, Ahmadineyad, todos pertenecientes a los países miembros de la OPEP. Estos y otros ataques, y hasta trampas como el viaje y la posterior detención de Pérez Becerra en Caracas, apuntan de minorizar los efectos de la Gran Misión Vivienda, de Trabajo y Agro Venezuela, como políticas de Estado.

Ahora bien la referencia de Francisco Delgado y estos hechos no es fortuita, más allá de la campaña de desprestigio los cañones están enfocados en el desmembramiento de la República, preparar al pueblo a través de la llamada guerra de cuarta generación para una posible intervención silenciosa, sin misiles. Recordemos que en fecha reciente, 4 de mayo de 2011, la doctora Luisa Estela Morales, a través de la Sala Constitucional que preside, anuló los artículos 5, 15, 24 y 52 de la Constitución del Zulia por ser inconstitucional, ya que a través de éstos artículos se pretendía establecer "una especie de soberanía estadal dentro de los límites de su territorio cuando el espíritu de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (…) orienta a la integridad del territorio", reza el artículo 5, por poner un ejemplo.

Luego de la falla eléctrica del viernes aparecieron informaciones concatenadas, que buscaban generar zozobra y caos en el Zulia. El sábado 11 un periódico mayamero publicó una nota, sin firma por supuesto, en la cual se señala que "Venezuela aporta millonaria suma para subsidiar tarifa eléctrica en Nicaragua. Por 107,2 millones de dólares". En Maracaibo los cacerolazos no se hicieron esperar, los medios se desataron con un solo fin: “Chávez vete ya”. Pero llama la atención un artículo del día 11 de junio, publicado en La Verdad, titulado El Zulia Independiente y firmado por el reaccionario médico y cronista Orlando Arrieta. Cabría preguntarse ¿por qué ese día?, ¿era una inquietud intelectual, fue un encargo? ¿Estaba preparado previamente? Aunque sea difícil, sino imposible, determinar quién está detrás de esta campaña, tenemos la certeza de que estos fascistas son como los pollitos: A cada pasito dejan una cagadita.

¿Sería la falla eléctrica del viernes la justificación para declarar la autonomía del Zulia? Aquella autonomía que la organización Rumbo Propio, Manuel Rosales y Un Nuevo Tiempo, viene impulsando desde el 2006. Si no son estas las razones, podría este plumífero de la derecha, explicar el sentido de su artículo, que no sea el de promover el Secesionismo. Qué sentido tiene -en ese contexto- hablar de los momentos históricos cuando Maracaibo ha exigido asumirse como una República independiente.

Para el señor Arrieta 1821,1 863, 1868 son fechas claves para entender y asumir esa petición de independencia; es más, cierra el artículo con el Manifiesto del 21 de julio de 1868 de Venancio Pulgar donde "declaraba rotas las relaciones políticas con el gobierno nacional, y dos días después, la Legislativa del Estado Zulia, sancionó un acuerdo declarando que desconocía la autoridad del Gobierno Nacional; que este (Zulia) era libre e independiente y que asumió su soberanía". Como vemos la mesa estaba servida para el golpe, por supuesto el señor Arrieta jamás aceptará que su escrito obedece a un mandato del imperio, más cuando podría acusársele de traición a la patria, a esta altura de su vida, aunque un servicio como este bien vale un Potosí, sino que lo diga Teodoro, Miguel Enrique Otero.

Ahora si su inquietud es la Secesión, como pérdida del territorio venezolano, que en todo caso es una buena razón para protestar, porque el señor Arrieta no menciona las propuestas Secesionistas de Colombia y los Estados Unidos para crear un Estado paralelo a Caracas y Bogotá, controlado por el Imperio. Por qué no explica que en 1778 y 1812 los cucuteños exigieron la secesión, incluso Bolívar, cuando creía en la unidad latinoamericanista de los colombianos, la plantea en la Carta de Jamaica en 1815. También fue decretada en 1825 en San Cristóbal y Cúcuta, en 1830 desde el Casanare, en 1858 el Gobernador Herrera de Cúcuta, en 1917, en 1929 por las transnacionales petroleras, en el conflicto de Caraballeda de 1983, y el más reciente de 2010, cuando el presidente del Congreso colombiano aspiraba al igual que en las anteriores fechas, una salida al mar para Colombia, proponiendo la creación en esa oportunidad los llamados municipios fronterizos.

Por qué señor Arrieta no explica usted que Colombia, imposibilitada de salir por el pacífico al mercado internacional, dada la topografía empinada de este país, o la lejanía del Atlántico desde el Casanare a Colombia –con 960 kilómetros de distancia- pretende convertir como en tiempos de la colonia a Maracaibo como su espacio vital, para que Estados Unidos pueda sacar oro, petróleo y carbón por el puerto Concha, en el Sur del Lago, y puerto América en el Golfo de Venezuela; esos proyectos secesionistas, le recordamos, fueron las razones que justificaron la Rebelión Militar encabezada por nuestro Presidente el año de 1992, cuando Carlos Andrés Pérez negociaba la venta del país en Davos. Por qué, señor Arrieta, no explica que su artículo pretende promover una acción antipatriótica para justificar un golpe, además de la construcción de un oleoducto desde el Meta Colombiano hasta Puerto Cabello en Venezuela, convertir al lago de Maracaibo y el río Catatumbo en una pista-lago para extraer carbón. Por qué señor Arrieta no explica que usted pretende reeditar la propuesta de la Autonomía zuliana y el no al socialismo de Rumbo Propio de 2006. Por qué señor Arrieta no termina de decir que su escrito está dirigido a justificar la Media Luna Occidental, la cual estaría conformada por Santander (Colombia), Táchira, Mérida, Apure, Trujillo y Zulia y convertir a Maracaibo en capital de Santander, tal como lo hemos sostenido en otros trabajos publicados en Aporrea. No sean serviles y arrastraos, pitiyanquis de mierda. Patria o Muerte.

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