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domingo, 27 de marzo de 2011

DEJA VU TEOCRÁTICO, ¡NO MAS!

Enviado por Darío Botero Pérez. Como dijo Russell:“Los hombres no nacen estúpidos,sino ignorantes. Es la educación la que los hace estúpidos.” Citado por Ricardo MENA “El cambio ha llegado, parecen gritar esos ciudadanos de segunda mirando a las cámaras, pertrechados con palos y garrochas. El cambio ha llegado aunque no quieran” Raúl Rentero en El farol de la Alianza de Civilizaciones “Tenemos la obligación de superar ese período antropológico [la Historia] para ingresar a uno nuevo y superior, fundado en valores universales o globales forjados y concertados por todos en vez de ser impuestos por los opresores tradicionales de las mayorías vilipendiadas” Darío Botero Pérez en ECONOMIA Y SUPERVIVENCIA SOCIAL Cada ser humano tiene derecho a creer en lo que quiera, o a no creer en nada, y nadie debe interferir. Sin embargo, la intervención temprana de las mentes es lo característico, pues es la que permite la conservación de las costumbres de los pueblos, siendo éstas las que les otorgan su identidad particular y les conceden a los individuos sentimientos de pertenencia y solidaridad. Pero esta intervención es muy diferente a la de los fanáticos (y sus embaucadores) resueltos a imponerles, a la fuerza, sus creencias a otros pueblos, con los saqueos y la opresión consecuentes. Es lo que predica la Yihad, y es lo que hizo la iglesia católica con los judíos y los indígenas de América y otros territorios. Las mismas cruzadas (que tanto seducen a la bestia George W. Bush) se alimentaban de valor conquistador y saqueador y violador y genocida, con las consignas de “expandir la fe verdadera” y “recuperar las tierras santas” para acabar con los herejes y los infieles despojándolos, además, de sus posesiones. También fueron épocas que, dada la corrupción del clero, empezando por los papas, y la ambición de los príncipes por ejercer poder absoluto sobre sus pueblos, dieron lugar a cruentas guerras religiosas entre protestantes y católicos. Esas experiencias traumáticas que, ahora, difícilmente repetirían los diversos credos cristianos, son las que viven, justamente ahora, los musulmanes enfrentados entre sí en una guerra santa que asesina musulmanes mediante la auto inmolación de creyentes extremistas. Son incapaces de reflexionar y hasta de pensar por su cuenta. Han renunciado a usar su inteligencia y se niegan a escuchar su conciencia porque han sido fanatizados por clérigos extremistas enamorados del poder temporal, las riquezas y los placeres que a los incautos les prometen que también disfrutarán, pero en la “otra vida”. Tan anacrónicos enfrentamientos de carácter teológico confesional representan un atraso de cerca de 500 años respecto a la llamada “civilización cristiana”. Pero más anacrónica y peligrosa para la Humanidad es la obsesión arrasadora de los fundamentalistas judíos, convencidos de que seguimos en la edad del bronce, de modo que para sobrevivir hay que estar dispuesto a matar o a morir. La fijación a sus dogmas les impide evolucionar. No les basta con haber exterminado al heteo, al amorreo, al heveo, al cananeo, al ferezeo y al jebuseo. Siguen empeñados en extinguir a los descendientes de sus parientes, tanto como en seguir despojándolos, si Yahvé lo permite. Pavorosamente, el sionismo “inmortal” (e internacional y atómico), no deja de acariciar la idea de reconstruir el Templo de Salomón, aunque tenga que derrumbar la Mezquita de la Roca, con domo y todo. También sigue muy interesado en recuperar y consolidar, al fin, la “Tierra prometida”. Según Josué, Cáp. 1, versículo 4: “Desde el desierto y el Libano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el mar grande donde se pone el sol, será vuestro territorio”. O sea, Líbano, Siria e Irak (Persia en esos entonces) están en la mira desde siempre, sin lugar a dudas. El texto es absolutamente claro, y los sionistas no han abjurado de su propósito milenario. Más bien, lo llevan a un ritmo vertiginoso porque se sienten y se saben desenmascarados y repudiados por la gente decente del mundo entero, incluyendo judíos sensatos. Suponen los sionistas dominantes en USA (y en trance de serlo en el Mundo entero, si nos dejamos) que el respaldo incondicional de la más feroz y armada potencia conocida por la Humanidad, su gran colonia americana, será suficiente garantía para conquistar ese inmenso territorio, que anhelan con furor hace como 5.000 años. En tan largo tiempo andaregueando por esas codiciadas tierras, de las que se enamoró Abraham cuando le dio por salir de Ur de Caldea para recorrer mundo, varias veces les ha tocado ser esclavos de poderosos imperios que, sin embargo, no los exterminaron, como suelen hacer ellos con quienes caen vencidos por sus armas. Nos lo demuestran a diario con el desprecio hacia las vidas de los palestinos que tienen agonizando en guetos en la Franja de Gaza y en Cisjordania, luego de expropiarlos de sus tierras en 1947 con la complicidad de la ONU, valiéndose del chantaje moral al mundo por el Holocausto. Desde entonces, el despojo, acompañado de genocidios permanentes, ha corrido por cuenta de los propios sionistas mediante sucesivas guerras contra los legítimos y tradicionales poseedores del territorio. Su plan estratégico y milenario es exterminar a los palestinos y, después, al resto de la Humanidad ajena al “pueblo elegido”, con excepción de algunos de quienes se les subyuguen, siempre y cuando no sean demasiados, pues su propósito de diezmar a la población es tan sagrado como la reconstrucción del templo. Para formular e imponer sus planes y propósitos hegemónicos cuentan con respaldos tan macabros como el del club de Bilderberg y sus lacayos, tampoco desmentidos por Bill Gates, David Rockefeller, Ted Turner, los Bush y demás socios, ni por lacayos como Zapatero, los Clinton u Obama. ¿Qué tal su desmesura y la amenaza que representa desde hace tantos años? Y todas esas imposturas, engaños, despojos, saqueos y genocidios cometidos a nombre de la religión, como en todas ellas buscan garantizarles privilegios a unos farsantes inescrupulosos que se auto proclaman representantes e interpretes de Dios ante los demás pecadores, ingenuos y crédulos. Desde luego, las juventudes criadas en la aldea global no están para tolerar y reproducir semejantes barbaridades, y cada vez va quedando más claro. Lo que les corresponde es afianzar esa Sociedad Mundial Democrática que supere las sociedades jerárquicas (o piramidales), inevitablemente represivas, suplantadoras y despojadoras de las mayorías, propias de la Historia de los vencedores. El desafío del Nuevo Orden Mundial es evidente para estas generaciones interconectadas, llenas de índigos y azules (ya no tan niños), de modo que la respuesta multitudinaria y consciente (porque obedece a la participación libre de cada individuo) constituye, ni más ni menos, la entronización de la Democracia Directa como la forma natural de gobernarse la Sociedad Global Democrática, auténtica expresión de la Nueva Era, ese período posterior a la sangrienta y pérfida Historia que, al fin, está caducando, aunque los potentados y sus lacayos se nieguen a aceptarlo y pataleen por evitarlo. La participación libre y espontánea de los ciudadanos es característica de los alzamientos actuales, y debe servir para acordar las nuevas reglas sociales que realmente signifiquen el ejercicio del poder por el pueblo. Tienen que evitar caer en las trampas de las “democracias representativas”, impidiendo que “personalidades” osadas se apropien de lo que es de todos y a todos les corresponde definir. Si se necesitan voceros legítimos para darle la cara al exterior, será el pueblo (y no Sarkozy) el que los designe, los controle y les asigne mandatos claros y bien delimitados, que no dependan de la iniciativa del delegado. No se puede permitir que algunos avivatos asuman un liderato y una vocería que son de todos y nadie les ha cedido. movimiento no ha logrado definir sus mecanismos, estructura e instituciones, por su carácter democrático y la falta de tiempo para ocuparse de esos asuntos cuando los déspotas siguen oprimiéndolos. De todos modos, el modus operandi será muy diferente al de las farsas de occidente. Pero lo primero es derrocar a los dictadores, en particular al carnicero Gadafi, tan cínico y traidor de los ideales revolucionarios. Con Internet se aceleran la discusión y los consensos. Todas las propuestas pueden exponerse para ser conocidas y discutidas por los ciudadanos, que pueden rechazarlas o acogerlas con las observaciones sensatas que acuerden. Ese logro depende de cada ser humano que reivindique su soberanía y esté resuelto a liberarse de los sicópatas que oprimen y exprimen a las mayorías pero que están condenados porque no encajan en la sociedad plana, respetuosa de la Vida y defensora del planeta, que a todos les garantizará el ejercicio de sus derechos y la disposición de lo que cada uno necesite y desee para realizarse plenamente en su vida. ANEXOS 1. El farol de la Alianza de Civilizaciones 3 Febrero 2011 por Raúl Rentero 2. LAS RAZONES DE LA PROTESTA PALESTINA DEL 15 DE MARZO 3. 128 aniversario de la muerte de Marx, el filósofo, economista, historiador y político internacionalista. Redacción Popular 4. Nueva crisis del petróleo 3 Febrero 2011 5. ALAI Suramérica en la geopolítica energética mundial 20100214 6. ALAI Querella de la Philip Morris contra Uruguay 20100224 7. María Emma Mejía no tiene autoridad ética ni política para ser vocera de UNASUR 8. Editorial de Ensartaos Una excelente y sencilla clase de economía ECONOMIA Y SUPERVIVENCIA SOCIAL 20110128 9. La cúpula política de los sublevados se hunde en el caos

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